Curiosidades de arqueros medievales

* La señal de victoria realizada con los dos dedos de la mano en forma de “V” tiene sus orígenes, en el símbolo que realizaban los arqueros medievales con el dorso de la mano dirigida hacia sus enemigos, como estrategia psicológica antes de entrar en batalla. Cuando el enemigo veía este gesto, comprendía el mensaje:”Cuidado que aún tengo dedos para armar mi arco y disparar mis flechas”. Cuando alguno de estos hombres era hecho prisionero y si la Diosa Fortuna lo dejaba ser canjeado por una suma de dinero como rescate, se le amputaban los dedos índice y corazón, asegurándose de esta forma que nunca más volvería a disparar una flecha.

* La dotación de flechas de un arquero inglés referenciada por los datos de la batalla de Crécy en Ponthieu fue de 24 o 36 flechas atadas en racimos de 12. Las primeras docenas iban armadas con puntas largas especiales para caballería, la ultima docena llevaba puntas de doble filo (barbadas) para infantería y para menor distancia.

* Antes de que se agotase la dotación de flechas de los arqueros en línea de batalla, se les suministraba dotaciones completas desde carros en docenas exactas. Los encargados de este trabajo eran niños quienes por su condición eran lo suficiente ágiles y rápidos para realizar este trabajo, las flechas las clavaban en el suelo enfrente de los arqueros para que las pudieran disparar más rápido. Muchos de estos niños morían en combate.

* Las puntas de flecha destinadas para atravesar las cotas de malla solían tener la longitud de 4 pulgadas y de forma piramidal, las que se destinaban contra los caballos tenían el mismo diseño pero llegaban a ser de 6 pulgadas. Habitualmente se disparaba sobre los animales ya que al sentirse heridos se desbocaban o al caer impedían las cargas de la caballería.

* La palabra carcaj, tal como se escribe correctamente en castellano y que significa estuche o funda donde se llevan las flechas que se disparan con el arco proviene de la persa Tarkas.

* Los caballeros antes de colocarse los yelmos de sus armaduras, llevaban debajo otra serie de protectores En primer lugar llevaban un casquete o pasamontañas de lino, después un casco de cuero muy fino que a veces estaba relleno de pelo de conejo u otro animal suave, después la caperuza de la cota de malla que llegaba hasta el pecho para proteger el cuello y por ultimo el casco o yelmo de hierro templado.

* La costumbre al incorporarse a filas del corte de pelo proviene de la norma de cortar el pelo a los arqueros para que no sobresaliesen del casco con el fin de que las largas melenas de la epoca no se enredaran con la cuerda al tensar el arco. Batalla de Hasting año 1066.

* Los arqueros antes de entrar en batalla, tenían sus arcos desmontados. Cordar y descordarlos era cuestión de segundos. El sitio que empleaban para guardar y llevar las cuerdas era debajo de sus gorros o cascos. No se mojaban si llovía y la grasa de propio cabello las mantenía engrasadas. Ordenanza Yeoman siglo XII.

* El tiempo mínimo de adiestramiento de un arquero según textos medievales era al menos de 8 años.

* Los lanceros y arqueros árabes, formaban una corporación hereditaria y ocultaban “los secretos” de su educación profesional a la gente profana, eran los llamados Rammahs. “Cuando el aspirante ha pasado a través del curso entero de la instrucción y se ha vuelto diestro, entonces y solo entonces, el candidato debe mostrar que puede acertar en el blanco y que puede disparar desde una distancia no menos de novecientas zancadas. El aspirante es ahora un miembro más de los arqueros” Del libro el tiro con Arco. Ananda K. Coomaraswamy.

* La llamada “Cola de Moscovia”, obtenida a partir de la vejiga natatoria del esturión, era una de las más efectivas y buscadas por los arqueros medievales para pegar sus plumas a los astiles de las flechas.

* La cola para pegar la plumas a los astiles se conseguía a partir de trozos de piel, hueso y espinas de pescado, que se cocidas hasta conseguir una pasta, se le añadía como aglutinante un poco de cal viva. Para hacer grandes cantidades de flechas se podían pegar con resina de abedul que es más resistente y eficaz que las anteriores, y además no le ataca la humedad.

* La torre de Londres fue durante muchos años el arsenal de los ejércitos ingleses, en 1359 fueron ingresados en sus depósitos 20.000 arcos, 50.000 cuerdas y 850.000 flechas nuevas

* Los ingleses, que fueron los que más uso hicieron del arco, llegaron a ser consumados tiradores. De hecho, Eduardo III dictó curiosas normas al respecto a fin de fomentar al máximo la destreza con esta arma, como la obligatoriedad de todo hombre libre de poseer uno en su panoplia de armas en caso de ser llamado a la guerra, o incluso la prohibición, bajo pena de muerte, de dedicar sus ratos de ocio a otra cosa que no fuera entrenarse en el tiro con arco.

* El arquero portaba para combatir flechas, pero no las llevaba en un carcaj ya que esto reduciría su cadencia sino que las clavaba en el suelo alrededor suya para tener fácil acceso a ellas y para infectar las heridas de sus enemigos con la suciedad del terreno. Algunos llevaban casco y cotas de malla pero la mayoría iba sin ningún tipo de protección, dejando su defensa a manos de otros guerreros con armaduras y obstáculos naturales o artificiales que los mismos arqueros portaban. Además de su arma principal, el arco, estos guerreros portaban también dagas, espadas, hachas y mazas para combatir cuerpo a cuerpo cuando el enemigo estuviera cerca o cuando, tras destruir la caballería enemiga y crear un caos de jinetes aturdidos y caballos coceando a los heridos, se acercaran para rematar a sus victimas y de paso recuperar las flechas lanzadas que estuvieran en buenas condiciones, ya que eran escasas

Arqueros Hispanos: En la Hispania pre romana, quienes gozaron de gran fama fueron los arqueros cántabros y baleares, e incluso todo parece indicar que tiempo después fueron utilizados por los romanos como tropa auxiliar. Los de baleares destacaron también por su habilidad en el uso de la honda con la que enviaban unos proyectiles de plomo (glandes) muy temidos por sus enemigos.